En 2014, después de años trabajando dentro de agencias grandes, me quedó claro que el modelo estaba roto. Los clientes pagaban tarifas premium por equipos junior que rotaban cada seis meses, decks de estrategia que nadie ejecutaba y reuniones de seguimiento que no seguían nada.
Kreativo Studio nació como la alternativa: una operación pequeña, intencional, donde la persona que vende el proyecto es la misma que lo ejecuta. Sin intermediarios, sin juegos de teléfono entre cuenta y creatividad.
Tomamos pocos clientes a la vez. No por limitación, sino por convicción: preferimos tener cinco clientes a los que les vaya muy bien que veinte a los que les vaya mas o menos. Esa restricción nos obliga a ser selectivos con los proyectos que tomamos y a comprometernos de verdad con los que sí tomamos.
Cada proyecto comienza con un diagnóstico honesto. Si creemos que no podemos mover la aguja de forma significativa, lo decimos antes de firmar el contrato. Esa política nos ha costado clientes a corto plazo y nos ha ganado reputación a largo plazo.
Diseñé el Diplomado de Marketing Digital de Anahuac Online y llevo años impartiendo los Martes de Marketing Digital en la universidad porque creo que el conocimiento de marketing de primer nivel no debería estar reservado para quienes pueden pagar una agencia grande.
La Academia Kreativo y los recursos de la tienda son la extensión de esa misma convicción: democratizar el acceso a estrategia y herramientas de calidad, sin importar el tamaño del equipo o el presupuesto.